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  EL INCESTO COGNITIVO, COMO MODALIDAD RELACIONAL-COMUNICATIVA. Puede s er entendido como u n tipo específico y concreto de relación humana, q ue t iende a darse entre a lgunos miembros de un sistema, sea é ste de índole, familiar, labora l , etc. Lo fundamental es que en dicho tipo de relación, ambos sujetos se, encuentran implicados por algún tipo de nexo o vínculo. T al modalidad relacional, t iende a caracterizarse por la alteración del orden jer árquico y de la estructura d e la que se ha dotado el grupo. Resulta inevitable, que las unidades familiares, se organiza n en diversos subsistemas, con diferentes funciones y reglas l as cuales a yudan a mantener la unidad e integridad del organismo: d e f orma que los hijos funcionan y se estructuran como un subsistema, y los progenitores como otro subsistema: Las funciones en los diversos subsistemas se complementan, creando y estableciendo una “unidad”. Lo que nunca debería p roducirse es una sustitu...
  EL PROCESO DE HUMANIZACIÓN Y SU ROSTRO: LAS EMOCIONES, SENTIMIENTOS Y AFECTOS. Aquello que nos caracteriza y diferencia del resto de organismos y especies, es básica y esencialmente las emociones y los sentimientos que se activan en cada uno de nosotros. Sin negar la capacidad afectiva y emocional en otras especies, los humanos somos los únicos seres inteligentes con cierta capacidad consciente sobre nuestras propias emociones y de las del resto de humanos que nos rodean. De hecho, la empatía, no es más que el reflejo palpable de esa capacidad emocional y afectiva por ver y considerar la pasión de otros. La metacognición, nos facilita a la vez que nos posibilita, no solo ver, sino además poder anticiparnos a los sentimientos de los otros. Podríamos decir que la “compasión”, es la capacidad de sentir, contemplar y por lo tanto de considerar el sufrimiento de los otros, y ponernos a su lado, para simplemente acoger y asentir a su dolor. Es lo que conocemos como proceso de ...
  NATURALEZA DEL DEPREDADOR. En términos humanos, podríamos “. entender por depredador, aquel sujeto, que para poder vivir o al menos intentar llevar una vida entendida como normal, precisa y necesita nutrirse de la energía psíquica y anímica de otros seres humanos. Para la depredación humana, se precisa contar con un ser, cuya esencialidad apenas si es percibida y sentida por la propia persona, la cual se considera a sí misma, desde el prisma de la baja autoestima. Autoestima que suele encubrir y disfrazar con una puesta en escena, en la que se muestra como un sujeto con carácter y seguro de sí mismo. Cuando más bien es todo lo contrario, débil y maleable. La naturaleza depredadora, se suele caracterizar por contar con una “yoidad”, difusa, ambivalente y refractaria, la cual ha ido emergiendo en el proceso evolutivo personal de cada uno de nosotros. Un nulo o escaso proceso de individuación, nos lleva a contar con un yo débil, que tiende a perderse y difuminarse ...
  LA MENTE Y SU MISTERIO. L a mente , tendemos a considerarla desde una perspectiva “unidireccional, es decir desde sus aspectos lógicos y formales. Pero la mente, suele ser compleja, y no tan lineal, debido a que se haya vinculada a las diversas partes que integran el ser (cuerpo, corazón, familia, etc). A su vez, la mente tiende a desarrollarse entre humanos en contextos claramente caracterizados por la “ambivalencia” y la “contradicción”. No hemos de olvidarnos que la mente, es el proceso clave, tanto en la evolución como en el desarrollo de la humanidad. Y ello es debido a que la mente, suele ser el instrumento con el cual generamos los pensamientos e ideas. Por lo tanto suele ser el sustrato y base de todo proceso de culturización y de civilización. Por ello es, implícitamente la piedra angular y sostén de la narrativa humana. Somos lo que somos, por lo que narramos y cómo lo narramos, tanto de los demás como de nosotros mismos. Los humanos nos hemos construid...
  A FONDO. Los humanos tendemos a reflexionar muy poco sobre nuestra existencia. Limitadas y escasas, son las personas que se formulan la pregunta de ¿quién soy?, ¿para qué estamos aquí?. Y bastante menos son, los que piensan y reflexionan a cerca del sentido y significado de la vida. Vivimos aceleradamente, debido al estrés bajo el cual nos encontramos. Dicha angustia, no solo nos dificulta la respiración, sino que a su vez nos lleva a vivir con cierto grado de indignidad. Una existencia claramente marcada y dictada por la fachada social, nos lleva a ponernos la máscara de la personalidad, bajo la cual vivimos y convivimos una irrealidad idealizada, a la cual ya nos hemos acostumbrados. Habituados al fraude de la farsa establecida por nosotros, convertimos y tratamos el estilo de sobrevivencia que llevamos, como si fuera la única opción viable y posible. Caemos en los automatismos de la “irreflexión”, viviendo una realidad imaginaria e idolatrada. Más allá de lo estable...
HABLAMOS DE VIOLENCIA. Entre humanos, la violencia suele ser una forma o modo de relación, bajo la cual el otro u otros apenas si cuentan, o mejor dicho no son considerados ni tenidos en cuenta para nada, salvo para que satisfagan por alguna vía, la caprichosa voluntad del matón. En el esquema de la violencia, lo que predomina e impera, es la voluntad y el deseo del depredador, por lo que éste solo ve a sus victimas como un medio y un formato para poder satisfacer sus ansias de poder, de miedo, o sus necesidades emocionales. Pues cada provocador, cuenta con su agenda oculta y motivaciones para maltratar, la cual únicamente conoce él. Las romántica idea de que la violencia entre humanos ocurre de forma aislada y ocasionalmente, hemos de abandonarla, ya que ésta responde y obedece a un plan y estrategia, establecido por el provocador o provocadores. La violencia no surge por azar, sino que responde y obedece a un plan. La maquinación del violento y sus intenciones permanece...
  CUANDO LA MALDAD HUMANA, SE INSTITUCIONALIZA. Tal y como dice Eva Pierrakos, “no deberíamos temer al mal”. La naturaleza humana, es capaz, tanto de hacer el bien, así como a la vez el mal. Nuestra efímera condición, encierra ambas posibilidades. La breve historia humana, se encuentra escrita con demasiados renglones redactados en rojo (con sangre). Desde la metáfora bíblica de Caín y Abel, hasta el pueblo elegido por dios. Todo se reduce a un reguero de sangre, hasta llegar a la cruz, que al final es más de lo mismo (muerte e inanición). Si bien nuestros cerebros, han evolucionado vertiginosamente, gracias a su neuroplasticidad. Generando múltiples cambios en la especie humana, no deja de ser menos cierto que en otros niveles y aspectos las tribus humanas aún continúan comportándose y actuando de manera ancestral, arcaica y primitiva. Como si la evolución se hubiese estancando en ciertos aspectos, hábitos y costumbres. Tal vez, lo que ha ocurrido, es que ha disfrazado...